Institucionales
Por encima de los hombres y de los nombres
Cuenta la historia, que esta frase fue utilizada por primera vez por uno de los próceres Riverplatenses, Ángel Amadeo Labruna mientras era el DT de la primera del Club. Según se dice, el presidente, por ese entonces Aragón Cabrera, tenía que negociar los nuevos contratos de un grupo de jugadores que venían pisando fuerte en el equipo. Hablamos de Alonso, Merlo, J.J., Passarella, entre otros. Es por eso que el presidente le pidió al DT Labruna que los saque del equipo titular para poder negociar con esa herramienta en la mano. El Feo se puso como loco. Gritando la frase “River está por encima de todo. River está por encima de los hombres y de los nombres” decía que esos jugadores no podían salir, que eran la base del equipo que lograría éxitos incontados. Y renunció, argumentando que no iba a ser cómplice de ese daño a la institución.
Citamos esta anécdota porque parece que ninguno de los protagonistas de River hoy en día la tiene en cuenta. Sobre todo quienes se encargan de dirigir el club, que no pueden aceptar que haya personajes en el mundo River que sean más venerados que ellos. Que rompen los códigos de hombre comportándose como traidores.
Hablamos particularmente de la vergonzosa salida de los dos valores importantes en la última campaña de River, Cavenaghi y Domínguez. Su continuidad o no sin dudas que puede discutirse, pero las críticas en esta ocasión caen por las formas. Esas formas que caracterizan tanto a este grupo de dirigentes, que echaron por la puerta de atrás a jugadores de la casa de la talla de Ortega, Gallardo o Buonanotte, por citar algunos ejemplos. Y que en esta ocasión se comportaron de manera espantosa con los jugadores más queridos del actual plantel. La falta de argumentos, la falta de compromiso para asumir la responsabilidad, la falta de comunicación son cosas que no se pueden permitir en la administración del Club.
Este tipo de actos deben ser repudiados y criticados. River hace años que no tenía 3 delanteros del nivel de Dominguez, Cavenaghi y Trezeguet. Y se dan el lujo de desprenderse de esa forma de 2 de ellos. Si sumamos la actitud del DT, la cosa empeora. Cuando en la mitad de la segunda rueda aparecieron algunos nubarrones sobre la continuidad de Almeyda como director del equipo, fueron “El chori” y “El torito” los primeros en salir a “bancar” al técnico diciendo a través de los medios que “si se va Almeyda, nosotros también…”. Un mensaje fuerte y claro. Con un destinatario particular. No hay certezas sobre la posición de Almeyda en este conflicto; por un lado excusó que quiere otro proyecto, “un equipo más rápido”, pero por otro lado pide a un refuerzo lento como Mercado. La falta de argumentos es lo que hace que las dudas sobre el papel del técnico aparezcan. Hay quienes lo acusan de “traicionar a las dos estrellas por no salir a pedirlos en los medios como hicieron ellos”.
Por acción u omisión de Almeyda, por acción u omisión de la Dirigencia, prohíben a la gente de disfrutar de jugadores de esa jerarquía que tanto extraña. Por culpa del DT o de Passarella, los jugadores más queridos de la gente se van por la puerta de atrás argumentando, “mientras sigan estos, no vengo ni a la cancha…”.
Tomemos conciencia de las cosas vividas bajo esta directiva. Que no se esconda bajo la alfombra cada accionar errado, cada decisión mal tomada. Debemos repudiar este comportamiento en cada ocasión, haciéndoles saber a quienes conducen que con ese tipo de decisiones no representan el interés del socio e hincha de River.