

El pasado jueves a la noche nuestra Agrupación, la 28 de Septiembre, celebró los 111 años del River de nuestros amores. En los quinchos internos del club, se realizó una cena que contó con la participación especial del gran Amadeo Carrizo, jugador que más veces defendió la banda roja y una gloria histórica de la Institución. Además, participaron 600 socios. Nadie se quiso quedar afuera del cumple del Más Grande.
Choripanes y patys fue la especialidad de los asadores, que hicieron a tiempo y colaboraron desde temprano para encender el fuego. Con una organización excelente, la cena comenzó a las 21:00 hs., y se sintió desde el primer momento que la noche iba a terminar muy bien. La buena onda se hacía notar, pese a todo, pese a los malos momentos que nos estamos bancando.
Con cervezas y fernets de por medio, y música de fondo, los cánticos no se hicieron esperar. La noche se prestaba para la ilusión. El contento general por lo trabajado y el plus con la presencia de Amadeo, fue un mensaje perfecto para no bajar los brazos. “Aquí, en esta juventud, se encuentra el futuro de River. Confío plenamente en la honestidad de todos”, opinaba Amadeo.
Se hicieron las 12 rápidamente, y como tenía que ser, se le cantó el feliz cumple al Club. Pero no terminó todo allí, sino que casi todos los presentes comenzaron a cantar canciones de cancha, enfervorizados por River.
Mención aparte al gran video que se proyectó: mostraba fragmentos de glorias pasadas, y de jugadores excepcionales, como Amadeo, Labruna, Ferreyra o el Charro Moreno. También ídolos más cercanos, como el Beto, Francescoli y Ortega. Todas las imágenes estuvieron mágicamente acompañadas por la canción “Pasos al costado”, de Turf, que mucho representa su letra en estos momentos.
El video nos ponía la piel de gallina por cada segundo, y dejó un mensaje inmejorable para afrontar lo que a muchos hinchas nos falta por hacer: “…abrir los ojos para saber lo que te gustaría ser” “…todo este tiempo vivido me sirve de ejemplo, para no volver, para no volver, a caer”.
Porque por River hicimos la celebración, y porque por River seguiremos trabajando. Es lindo darle al club un poco de amor, luego de años de un desamor interno rotundo. Nosotros tratamos de darle cariño, no sólo festejando, sino comprometiéndonos a trabajar cada día más por la institución, para que vuelva a marcar el rumbo del fútbol mundial, como lo hizo en todo el Siglo XX.